Elimina los pensamientos negativos

¿Te sorprendes con pensamientos negativos sobre ti mismo con frecuencia? No estás solo. Afirmaciones como “No lo vas a lograr” o “Estás muy gordo para ponerte eso” son más comunes de lo que imaginas. Seguramente, ya adivinaste que esta conducta representa un problema. Los pensamientos tienen una importante influencia en las emociones y las acciones. Cuando son negativos, pueden causar aislamiento, depresión, falta de motivación y desgano para participar en actividades que te hacen feliz.

Hay muchos estudios donde se ha encontrado que los adolescentes que se percibían con sobrepeso (aunque tuvieran un peso normal) eran más propensos a ser obesos más adelante en su vida. En general, dirigirte a ti mismo de forma negativa promueve un ciclo de autoprofecías que se cumplen y evitan que veas el lado bueno de las cosas. En lugar de quedarte atorado en esta esfera de tristeza, puedes cambiar la forma en que te hablas. No siempre es fácil, pero aquí hay algunos consejos para lograrlo:

  • Monitoréate. Hacer un verdadero ejercicio de autoobservación te puede dejar más claro cuáles son los momentos en que tiendes a desanimarte o pensar cosas negativas de ti mismo. El solo hecho de estar consciente de que lo haces, minimiza el impacto. Reconocer la negatividad es el primer paso.
  • Dale un nombre. Una técnica para distanciarte de esos instintos negativos es nombrar a esa voz en tu cabeza que te dice cosas como “No eres suficientemente bueno” o “A nadie le importas”. Esto te ayudará a crear un espacio entre el mensaje y tú.
  • Pon atención a tus palabras. Cuando identificas tus pensamientos negativos, puedes empezar a cambiarlos. Puedes comenzar a sacar algunas palabras como “nunca”, “siempre” y “debería” de tu vocabulario. Por ejemplo, en lugar de decir “Yo debería hacer más ejercicio”, lo puedes cambiar por “Yo puedo intentar hacer más ejercicio”.
  • Busca el lado positivo. Aunque suene extraño, trata de ver lo positivo hasta en tus pensamientos negativos. Si por tu mente pasa un “Me equivoqué, soy tonto”, puedes hacer el esfuerzo por darle la vuelta y pensar “Me equivoqué, esta experiencia me servirá para hacerlo mejor en el futuro”.
  • Lleva un diario de gratitud. Para trabajar en tener un aura positiva, es muy recomendable tener un diario donde escribas de tres a cinco cosas por las que te sientas agradecido cada día. Después de un tiempo, vas a empezar a buscar las cosas positivas que te pasan por instinto, en vez de engancharte en lo malo.
  • Cuando suceda, acéptalo. Básicamente, si ya te diste cuenta de lo duro que eres contigo mismo, sólo acéptalo. Después, trata de encontrar la verdadera razón detrás de tu pensamiento negativo y dale la vuelta hacia lo positivo. ¡Cada día será más fácil!