El espacio no es para débiles

No cabe duda de que la mayoría de las personas siempre nos hemos sentido atraídas por ir al espacio, tal vez de pequeños soñábamos con crecer y ser viajeros en el espacio, tocar una estrella y viajar a Júpiter. Bueno, pues no todo es color de rosa para estos afortunados seres que pasan un tiempo desalojados del planeta tierra.

Debes de saber que ser un astronauta no es algo fácil, ellos tienen que lidiar con cambios y desconciertos fisiológicos y psicológicos en su organismo, al grado de enfermarse, lo más difícil es que si no se adaptan rápidamente pueden poner en riesgo la misión y su vida.

Los primeros días experimentan miles de sensaciones, sentimientos, frustraciones y dolor. Las pruebas que la NASA, ESA o cualquier otra agencia espacial realizan a su personal no siempre resultan suficientes, la simulación no cumple del todo con las sensaciones que se vivirán en una misión espacial.

De acuerdo con los testimonios de astronautas como Helen Sharman, Alexander Gerst, Jeffrey Williams, Gregory R. Wiseman, entre otros, estos son los síntomas presentados antes y después del viaje:

  • Mareos, inapetencia, malestares estomacales y vómito
  • Sueño, debilidad y confusión mental
  • Aumenta la frecuencia cardiaca y la presión sanguínea
  • Crecimiento del corazón (máximo 6 semanas, luego se adapta a la ingravidez y regresa a su tamaño normal)
  • Deshidratación
  • Pérdida importante de calcio
  • Las radiaciones cósmicas, solares y geomagnéticas afectan la médula espinal y las células de los órganos vitales
  • Euforia, irritabilidad, aburrimiento, depresión y fatiga

Ahora que ya sabes como es la vida en el espacio, ¿te arrepientes de no estar ahí?

Resultado de imagen para gravity gif